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10 de julio de 2015

¿CÓMO TE ATREVES A CUESTIONAR A JACOBO?

Como casi todos los viernes, el pasado viernes 3 de julio me reuní en un bar de Polanco con un grupo de amigos. Uno de los más recientes de ese grupo me reclamó por mi reciente artículo sobre Jacobo Zabludovsky. Me dijo que cómo me atrevía a cuestionar a Jacobo, -en sus palabras- el mejor periodista que ha tenido México, que estoy equivocado y que estaba muy extrañado de mi opinión pues me considera de un nivel muy alto etc. blablabla.

Le contesté, entre otras cosas, que Jacobo no me pareció nunca un gran periodista (es fácil parecer muy gallo cuando a tu competencia la amarran y amordazan); tampoco ganó nunca un premio Pulitzer ni ningún otro reconocimiento no comprado. 

Para alabos fabricados a Jacobo ya fue suficiente la ola de homenajes que día y noche los medios nacionales le hicieron el día de su muerte, casi beatificaciones al señor por parte de esos medios que realmente llegan a cerca de 100 millones de mexicanos ¿No les basta con eso? ¿Aparte quieren que yo me calle aún cuando mi alcance es tan modesto que sólo asciende a 42 mil seguidores en Twitter y 4 mil en Facebook? ¿Qué es mi modesto impacto comparado con el de ellos? 

Mi amigo me pidió además que deje de criticar al gobierno y a los partidos; aprovechó para decirme que de la matanza del 68 en Tlateloco la culpa la tenían los estudiantes por revoltosos y que ganado se lo tenían por desafiar al gobierno. Realmente uno nunca termina de conocer a las personas y definitivamente cada cabeza es un mundo. Mi amistad con él ya no tiene sentido. 

Cualquiera que justifique el asesinato de gente inocente no merece mi amistad ni mi más mínima consideración. Si alguien más de mis amigos coincide con él en su justificación de la matanza de Tlateloco y de que no debería cuestionar al actual gobierno, es mejor que él mismo (o ella) me descarte como amigo y que por favor no me vuelva a buscar; no quiero volver a reaccionar como tuve que hacerlo con este otro amigo. No me importa quedarme con menos amigos, sólo quiero cerca a las personas correctas.

2 de julio de 2015

JACOBO

Hoy falleció Jacobo Zabludovsky, quien en vida pasó de ser mensajero del régimen por décadas a crítico del sistema luego de que los excluyeron de Televisa a él y a su hijo Abraham (a él al quitarle la titularidad del noticiero estrella del país 24 Horas, y a su hijo por no dejarlo como su sucesor).

Cuando fue la matanza de Tlatelolco, Jacobo se limitó a reportar "hoy hizo un día soleado en la Ciudad de México". Implacable defensor del sionismo y de la cruzada de los EUA en Medio Oriente. Encubridor de múltiples fraudes electorales, inquisidor de los opositores al PRI y de quien señalara un crimen de Estado o investigara la sistemática desaparición de críticos del sistema durante los peores años de la guerra sucia.

Se actúa en su momento, lo imperdonable no tiene redención (y aquí me detengo a reflexionar sobre Manuel Barttlet). El "criticismo" de Jacobo (posterior a que no prosperó su chantaje a los Azcárraga) no era genuino, era simple resentimiento. Talvez ni buscaba redención, sólo desquite.

Además, Jacobo era un "apasionado de los toros". Por donde se le vea, es difícil encontrarle algo bueno a este hombre; fue nocivo por donde se le quiera ver. Él ya se fue, pero aún quedan muchos como él. Creo que Jacobo no merece el perdón en el mundo de los hombres, que Dios lo perdone y QEPD.